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Materiales, webs, juegos en línea... de utilidad para el alumnado (¡y para más gente!).
Los recursos más generales figuran aquí mismo, y los más relacionados con cada área, en la subsección correspondiente.
Un dilema moral es una situación, real o inventada, en la que se presenta un conflicto que pone en juego nuestras normas, valores y costumbres, nuestra moral. La vida cotidiana nos plantea bastantes de tales dilemas (copiar o no copiar en un examen, decir o no a tus padres algo que ha hecho tu hermano pequeño en casa, decir la verdad o mentir a nuestros padres sobre un montón de asuntos que, se supone, no entenderían, cómo tratar a dos amigos tuyos que han discutido y pretenden que elijas a uno de ellos, qué hacer cuando un amigo está haciendo algo peligroso para él mismo...)
Pero en Ética de 4º de la ESO se proponen algunos de ellos para ampliar el ámbito de nuestras preocupaciones y empezar a darnos cuenta de los gravísimos problemas que tiene nuestro mundo. Se trata de aprender a ponernos en el lugar de los demás y discutir posibles soluciones, aceptar que puede haber muchos puntos de vista distintos, y que es preciso tenerlos en cuenta a la hora de tomar decisiones maduras.
Así que uno de los primeros ejercicios que hacemos en la asignatura es ponernos en la piel de un superhéroe y tratar de resolver los problemas a los que se enfretan. ¿Problemas un superhéroe? Pues sí, la vida de los superhéroes es muy dura, también tienen problemas o, si nos ponemos redichos, dilemas morales. Por ejemplo, tienen que decidir a quién cuentan el asunto de sus superpoderes, o si los utilizan para vivir ellos "de lujo"... También se dan cuenta de que, la mayoría de las veces, es bastante difícil ayudar a los demás...
Puede parecer los dilemas de estos superhéroes están muy alejados de nuestra vida cotidiana, que son demasiado fantasiosos, pero, ¿no creéis que todos tenemos ciertos poderes que todavía no utilizamos a pleno rendimiento?
Se pueden valorar las cosas, las personas y sus acciones de distintas maneras:
Les podemos poner un precio e intentar medir la utilidad práctica que tienen, casi siempre desde nuestros intereses y deseos más básicos...
Podemos también poner etiquetas que dependen de nuestro gusto personal y de los cambios que producen en nuestro estado de ánimo. Nos parecerán más o menos bellas, por ejemplo.
Incluso puede que nos impresione su capacidad de hacernos comprender cualquier aspecto de la realidad, y le otorgaremos una importancia científica.
Pero hay una forma de medir la importancia que cosas y personas tienen para nosotros un tanto especial y difícil de entender. Son escalas que nos permiten decidir si algo es bueno o malo. No si es caro, bonito o científico, sino si es moralmente bueno para mi y para el resto de la humanidad.
Justicia, paz, libertad, igualdad, amistad... todas esas metas que se resisten a ser objeto de compra-venta y nos permiten soñar con un mundo mejor. Nuestra manera de entenderlas define la manera en que queremos actuar, hace que tomemos posición ante cualquier asunto y elijamos un bando.
Para luchar contra la indiferencia y la apatía, intentemos definir algunos de esos valores...
Desde la asignatura de Ciencias Sociales de 3º de la ESO, hemos investigado el tema de la agroganadería centrándonos en las características y problemas que esta actividad tiene en la comarca, para que el alumnado aprenda a realizar pequeñas investigaciones "sobre el terreno", contrastándolas con lo que la información más teórica nos aporta.
Los resultados son diversos, aquí están para que puedan leerse y valorarse.